Escenario Base 2009-2018

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 Escenario Base 2009-2018 

 Resumen Ejecutivo Escenario Base 2009-2018

 

 Convenio de Planeación y Prospectiva 

La Subsecretaría de Fomento a los Agronegocios (SFA) de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación (SAGARPA), a través de la Dirección de Estudios Agropecuarios y Pesqueros (DGEAP) ha desarrollado un modelo que genera las proyecciones macroeconómicas de largo plazo del sector agropecuario de México. Estas proyecciones corresponden a los resultados del modelo Escenario Base (EB) 2009-2018. 

Los resultados del EB no pretenden ser una estimación oficial de la SAGARPA con respecto al futuro del sector. Simplemente, intentan describir cómo podrían ser las tendencias sectoriales bajo un esquema de persistencia de las condiciones económicas y de política pública actual. Sin embargo, una de las principales bondades de este modelo es que sirve como una herramienta para la evaluación prospectiva del impacto de los cambios a la política pública y situaciones coyunturales en el sector.

El EB incluye, entre otros parámetros, las variables de producción, demanda, comercio exterior y precios para las siguientes líneas agrícolas: maíz amarillo, maíz blanco, trigo, sorgo, arroz, algodón y caña de azúcar. Mientras que las líneas pecuarias abarcan: carne bovino, cerdo, ave y leche de bovino. Las políticas que actualmente se incluyen en el EB son: Ingreso Objetivo, PROCAMPO y PROGAN.

El Escenario Base 2009-2018 incluye supuestos referentes al escenario y perspectiva económica internacional y nacional. En este contexto, los principales puntos a destacar son:

- En 2009, la crisis financiera internacional afectará el entorno económico de México. En 2009, se estima un crecimiento negativo del Producto Interno Bruto (PIB). No obstante, a partir de 2010 se espera   que la economía nacional crezca a tasas positivas anuales hasta finalizar el periodo de estudio.      

-La contracción económica internacional implica una disminución en la demanda global de energéticos, lo cual se traduce en una caída del precio internacional del petróleo. Se estima que éste comience a recuperarse a partir del 2010.

-Desde mediados de 2008 hasta 2009, se observa una caída pronunciada en los precios internacionales de los granos. Esto como resultado de 1) la contracción económica internacional; 2) la desaceleración de la demanda de maíz para la producción de etanol en EE.UU. y 3) por el incremento en la producción mundial de granos. Sin embargo, la caída en los precios internacionales se detiene en 2010. A pesar de esta disminución, la mayoría de los granos mantendrán sus precios por encima de los observados en 2007. Se asume que la política energética de los EE.UU. seguirá vigente y por ende exista una recuperación de la demanda y precios del etanol en el 2012, lo cual coadyuvará parcialmente en el fortalecimiento del precio de los granos internacionales.

-En el corto plazo, se espera una depreciación del tipo de cambio, la cual tiene a estabilizarse en el largo plazo. Esta depreciación tiene varias implicaciones en el sector primario de México. Primero, la caída en los precios agropecuarios internacionales tendrá una menor transferencia y efecto en los precios nacionales. Segundo, temporalmente desincentiva las importaciones y hace más competitivos los productos agropecuarios de México. El encarecimiento del dólar afectará particularmente a los importadores de carne de bovino y pollo, por lo que esta coyuntura presenta una oportunidad para que los ganaderos y agricultores mexicanos adquieran una posición más competitiva en sus respectivos mercados. Tercero, el incremento en el tipo de cambio hace que la caída en el precio internacional del petróleo y fertilizantes tenga un efecto menor en los precios e insumos nacionales.

 

Subsector Agrícola

Para el 2009, el EB estima un incremento en la producción de granos de aproximadamente 2 por ciento y para el largo plazo, se espera que la tendencia positiva se mantenga. Este incremento se deriva principalmente por aumentos en la productividad, más que por incrementos en la superficie sembrada. Así mismo, el EB estima un crecimiento sostenido en la demanda de granos para uso humano y forrajero. No obstante, se observa cierta sustitución de granos para uso forrajero (especialmente entre maíz amarillo y sorgo) a lo largo de la línea de proyección.

 Asimismo, el EB reafirma que el maíz predomina tanto en producción como en demanda de la agricultura mexicana. La importancia de este grano sobresale debido al alto uso de maíz blanco para consumo humano, derivado de la dieta tradicional y la costumbre de producción dedicada al autoconsumo. Asimismo, se observa que el maíz amarillo sigue siendo utilizado predominantemente como alimento para ganado. La oferta (producción más importaciones) de maíz amarillo ha aumentado significativamente para intentar responder paralelamente a una mayor demanda de los consumidores carne de pollo, cerdo,  bovino y leche. Sin embargo, las restricciones en tierra y agua para alentar la siembra de maíz amarillo han generado, cada vez más, mayores volúmenes de importación, incluyendo sorgo. A pesar de la desaceleración en los precios del maíz blanco y amarillo en 2009, el crecimiento porcentual de la superficie sembrada de estos granos será superior a la de trigo, arroz y algodón en México. Respecto al mercado nacional de azúcar, se estima que en 2009 habrá una ligera disminución en la superficie cosechada de caña respecto a 2008. Esto como resultado del ciclo natural de este cultivo. Pese a esta disminución, nuestros modelos prevén incrementos continuos en el área sembrada a lo largo de la proyección base. Esto como resultado de mejores perspectivas en los precios nacionales e internacionales.

 

Subsector Pecuario

En 2009 se estima que el subsector de la carne de bovino, porcino y ave tenga un mayor desempeño respecto al 2008. Este subsector se verá beneficiado por la desaceleración en la producción de carne en EEUU, aunado a un incremento en los precios relativos de las importaciones mexicanas de estos productos. En el largo plazo y dadas las condiciones actuales, se estima que este subsector crezca por encima del 1 por ciento anual. A pesar de la recesión económica en 2009, se estima que la demanda de carne incremente alrededor de 1.5 por ciento, respecto al mismo periodo del año anterior y en el largo plazo, se espera un crecimiento de aproximadamente 1 por ciento anual.

El volumen de producción de carne de ave seguirá siendo el de mayor crecimiento del subsector pecuario. No obstante, el ganado bovino representa la cadena de producción pecuaria más grande de México. Destaca que su cadena es compleja debido a que su ciclo de producción se extiende por más de un año e interactúa con el mercado nacional e internacional de carne, leche y granos. Por ejemplo, se estima que una cuarta parte de los becerros en el país tienen altas probabilidades de ser exportados a EE.UU.. El resto de los becerros en México son engordados en tierras de pastoreo y en corrales de engordadores nacionales, lo que refleja una amplia continuación en la preferencia y demanda sostenida por las carnes rojas en el mercado. En este contexto, los precios de ganado bovino para engorda en EE.UU. son de gran relevancia para México, ya que estos proporcionan un precio de referencia para las decisiones de producción de los ganaderos mexicanos. Dichos precios proveen una señal económica que ayuda a apoyar sus decisiones  de expansión o contracción del hato, dados los márgenes de comercialización en el mercado doméstico y de exportación. En este sentido, la demanda de carne en México, a su vez, tiene una influencia directa en la producción del número de bovinos destinados para sacrificio en rastro o para su exportación en pie.

A nivel nacional, los precios de bovino en pie reportan una recuperación en 2009 con respecto a 2008. Por su parte, los precios de carne en canal siguen la misma pauta cíclica de los precios de ganado en pie, lo que es un fenómeno típico de la industria de la carne de bovino. Los ciclos de precios son más cortos y volátiles para la carne de cerdo y de pollo dado que su ciclo de producción es más pequeño (menor a un año). Para el ganado porcino, se prevé un crecimiento en la producción doméstica en  2009, para después mostrar una ligera caída en 2010. Se espera que a partir de 2011 la producción de esta carne aumente. Por otro lado, se observa que a pesar de que el precio al productor de pollo reporte incrementos progresivos, el consumo de carne de pollo seguirá reflejando una tendencia positiva debido a una mayor preferencia de los consumidores mexicanos por esta fuente de proteína, en relación con la carne de cerdo y la de bovino.

La industria lechera en México, al igual que la de carne, enfrenta una gran competencia internacional y actualmente se importan grandes cantidades de leche y productos lácteos para satisfacer la demanda. No obstante, se aprecia que, en promedio, la producción lechera de México crece a tasas más elevadas que el consumo. En general, el dinamismo de la demanda pecuaria, en el corto y largo plazo, sugiere grandes retos en este subsector para implementar estrategias que aumenten la producción ganadera, tales como la erradicación de enfermedades, así como la conservación de suelos y uso eficiente del agua en la producción de cultivos y forrajes. 

Última modificación:
07 de julio de 2012 a las 21:17